Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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Nota: estas letras fueron publicadas el 26 de agosto de 2004 en el nº 292 de la revista Calle Mayor. Más opiniones sobre las Fiestas en "Por unas Fiestas mejores", "Una aportación a las Fiestas", "Las fiestas de la simpatía..." y "Fiestas de Estella", todos ellos en la sección "Varios" de los escritos de esta web.

APUNTES SOBRE LAS FIESTAS DE ESTELLA

-Llamó mi atención que en el concurso de Ajoarriero se utilizaran botes de tomates de marca extranjera (Apis) y elaborados en Cataluña, y aceite Urzante (lo mismo pasó en el concurso de Chilindrón), cuando estamos en una región elaboradora y enlatadora de tomate, y en una comarca que debería sentir la obligación de promocionar el aceite de Arróniz. No creo que los responsables de esta paradoja haya que buscarlos en las sociedades que organizan los eventos, y habría que considerar si el Trujal Mendía no debería igualar o mejorar la promoción del aceite tudelano, para que las Fiestas de Estella lo divulguen y lo den a conocer.

-Me ha alegrado coincidir con Julián Lacalle en la apreciación de que durante las Fiestas hay tiempos muertos que se deberían evitar, programando cafés-concierto u otro tipo de actividades durante las tardes festivas. Muchos ciudadanos preferiríamos que el dinero que se gasta en la orquesta del jueves anterior a las Fiestas se destinara a llenar las horas muertas de las tardes, bien con grupos de animación callejera, o con conciertos de pequeños grupos musicales como los que amenizan las fiestas de los pueblos. La dificultad está en escoger el lugar adecuado para que músicos y espectadores no seamos achicharrados por el sol.

Para ello se debería montar una plataforma con ruedas, artísticamente elaborada, que durante los cafés-concierto se colocara a la sombra, junto a la esquina de Baja Navarra, y para las actividades de la noche se desplazara al centro de la plaza. Bajo la plataforma podría colocarse el equipo de control de la orquesta, y sobre ella podrían actuar gaiteros y chistularis. De esta manera, el Baile de la Era se podría bailar alrededor de los gaiteros, como siempre se hizo hasta que se remodeló la plaza y se colocó un kiosco que por no servir para nada se debería de quitar.

-Como uno de los logros de la actual legislatura nuestra Alcaldesa señalaba la aprobación de una ordenanza de chabisques. ¡Qué alegría! Ahora, por lo menos, sabemos que durante las Fiestas han funcionado 37 chabisques ilegales, y sólo cuatro cuadrillas, a las que se les prohibió cocinar en ellos, cumplieron una legalidad que, en palabras de nuestros representantes, y referidas a los vados, está para ser cumplida. Y no es que todo fuera como la seda: que se lo pregunten a los vecinos de la calle del Puy, o a los jóvenes que sintieron cómo una cuadrilla rival arrasaba su local.

-Algo a lo que no me acostumbro es a la arbitrariedad con que algunos municipales actúan contra vendedores ambulantes que se sacan malamente la vida, en numerosas ocasiones sin hacer mal ni competencia a nadie, mientras que no se molestan en controlar a esa gente -generalmente rumanos- que de tres en tres o de cuatro en cuatro importunan al ciudadano pidiéndole limosna u ofreciéndole mecheros. Si éstos actuaran como aquellos que se acomodan en una esquina esperando la voluntad del paseante, o como esos negros o asiáticos que se pasean ofreciendo su mercancía, nada diría. Pero no es aceptable que mientras se hace la vista gorda ante los que verdaderamente molestan al ciudadano, algún agente haga correr a cuatro desgraciados, a veces mofándose de ellos en una demostración de bajeza moral y racismo latente, o haciendo alarde de prepotencia cuando su sola presencia los hace huir en desbandada.

-La confrontación política, a bajo nivel, tampoco ha estado ausente. Si no me pareció oportuno el emplazamiento a UPN sobre el Parador, tampoco justifico el que los concejales regionalistas se negaran a presidir los actos que les ofrecieron, y menos aún el que se negaran a que la Alcaldesa les pusiera el pañuelo. No creo que Catalán, Gurrea, y otros representantes de UPN perdieran la dignidad al permitir que la Alcaldesa les pusiera el pañuelo. Todo lo contrario: estuvieron en su lugar, lo cual les honra, y con su actitud dieron ejemplo.

-No entiendo el motivo por el que un grupo de danzas local porta la ikurrina como única enseña. Bien estaría que llevara la bandera de la ciudad, o la de la Comunidad Foral sola, o con la ikurriña. Pero llevar sólo esta última, pues no me parece correcto, sean cuales sean las opiniones políticas de sus componentes.

-Quizá no se hayan dado cuenta, pero se está desvirtuando un detalle que forma parte de las señas de identidad de nuestras Fiestas. Mientras que el traje blanco y las alpargatas gozan de popularidad, con el cinto pasa una cosa curiosa: como forma inconsciente de ruralizar nuestra vida ciudadana, se está imponiendo un cinto basto, de algodón, ajeno a nuestra tradición. Nuestro cinto (hay que tener en cuenta la actual vestimenta de fiestas nació en Estella), el típico de la ciudad del Ega, el tradicional de nuestras gentes, el que debemos conservar porque nos singulariza y distingue, es el fino de seda que desde tiempos lejanos nos acompaña durante las Fiestas.

-También se puede desnaturalizar el Cohete, introduciéndonos en esa competición por demostrar qué pueblo tiene el cohete más guarro. En Estella hay que estar vigilantes, y conservar este cohete fino y elegante que siempre nos ha caracterizado. En este tema le corresponde a nuestra Policía Municipal el actuar en su defensa, adoptando una tolerancia cero con aquellos adolescentes que pretenden repetir aquí lo que ven en Sanfermines, Tudela, Tafalla y otras poblaciones. Este año, hay que decirlo, nuestra Policía no ha estado diligente. No se trata de retirar las botellas vacías después de que los adolescentes han mojado al personal y éste ha protestado. Su labor debe consistir en no dar lugar a la protesta, y evitar que se introduzcan botellas, se abran, y se vierta el contenido sobre la concurrencia. La presencia de los agentes debe tener un objetivo prioritario: ayudar a que se mantenga la esencia del Cohete.

-Cuando repaso estos apuntes, veo una fotografía de los gigantes de Tafalla en la que sus portadores llevan alpargatas de fiestas. Calzado que en Estella hace furor, a pesar de su incomodidad, como homenaje inconsciente al hecho de que nacieron aquí, y desde entonces forman parte inseparable de nuestras mecetas. En nuestra Comparsa de Gigantes hay quien las lleva, mientras la mayoría calza cómodas deportivas. ¿Sería mucho pedir el que las llevaran todos sus miembros?

-Ya, para finalizar, no puedo olvidar la ausencia de bombas japonesas la tarde del Viernes de Gigantes. Un fallo incomprensible, tonto y llamativo, cuyo origen puede estar en la nueva organización que se introdujo en lo que antes eran los "servicios municipales". Hora es de valorar su acierto o desacierto, y actuar en consecuencia.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza