Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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CREAR EL PROBLEMA, Y...

Acabo de leer los razonamientos (?) con que la Alcaldesa y el Presidente de Urbanismo pretenden justificar su inhibición ante el problema que han creado con la licencia concedida junto al polideportivo, y no salgo de mi asombro: no sé si son producto de ignorancia, o mala fe. Es cierto que la situación deriva de actuaciones realizadas en la anterior legislatura, pero también de la actual. Y en ninguno de los dos casos la oposición mayoritaria puede eludir su responsabilidad, ya que por su propio peso y por considerarse alternativa, por acción u omisión le alcanza una responsabilidad parecida a la del que gobierna. El problema es que cuando la actual mayoría estaba en la oposición, no se enteraba de nada, y ahora que está en el poder, incapaz de llegar a acuerdos para alcanzar los votos necesarios, tampoco se entera y pretende ocultar su incompetencia echando la culpa al vecino o a la herencia recibida. Si en vez de haber pasado la anterior legislatura en un puro berrinche y en un constante lloriqueo hubiera estado al loro, se habría preparado para asumir una responsabilidad que ahora le viene grande, estaría informada de que el anterior ayuntamiento intentó comprar el solar para que en él no se construyera, y enterada de que algún promotor desistió en su intento, en lo cual algo tuvo que ver la Alcaldía. Pero llegaron ellos, concedieron la licencia y crearon el problema. Por eso, clama al cielo que ahora pretendan desentenderse de las consecuencias de sus actos: esa irresponsabilidad no se puede tolerar. Como tampoco las declaraciones de Beorlegui ("Es como si ahora un vecino del casco viejo nos pediría que derrumbáramos el edificio de enfrente porque le quita el sol") Hay que decirle a ese señor, que no ha comprendido lo que el pueblo espera de su gestión, y que tal razonamiento marca su propia capacidad y límites.

Recientemente recordaba la Alcaldesa que las licencias se conceden "salvo derecho de propiedad y sin perjuicio de terceros". Lo de la propiedad parece estar claro, pero ¿quiere explicar cómo entiende el "perjuicio de terceros" si como tales no considera a los vecinos a los que se ha tapado la vivienda? Y si esa condición sirve para algo, ¿no estará mal dada la licencia? Tengamos presente que a partir de este momento, las viviendas a las que se les ha tapado las vistas, incumplen los artículos 16, 17 y 20 de la Ordenanza de Edificación del Plan General, y, en consecuencia, no obtendrían la Cédula de Habitabilidad ni podría otorgárseles licencia, por lo que no podrían ser habitadas. ¿Cabe mayor "perjuicio a terceros"?

Nota: esta colaboración se publicó en el suplemento Merindad de Estella de Diario de Noticias, el 10/11/01. Esta colaboración, junto con "Una licencia que no debiera haberse dado", "...lavarse las manos", "Aclarando sombras" y "Marcando trochas", analizan el mismo problema.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza