Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
INICIO - ARTICULOS - APELLIDO - ESTELLA.com.es - GALERIA DE ARTE - ENLACES - CONTACTO

EL AGUA SALADA, Y ALGO MÁS

"Estella deja morir el Agua Salada". El pasado once de noviembre, con ese titular publicó este periódico un reportaje sobre cómo, ante la indiferencia y desidia del consistorio, el famoso manantial se ha convertido en un vertedero. Según la Bozal, el alto coste que supone recuperar la zona (¿dónde está su divisoria entre lo caro y lo barato?), y la duda sobre si la competencia es del ayuntamiento(¿en qué basa sus dudas? ¿acaso no es competente en todo cuanto concierne a la ciudad y a su término municipal?) o de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), es motivo como para justificar tanta dejadez. Pero ha bastado que el reportaje la haya puesto en evidencia, para que, olvidando competencias, a los pocos días limpiara la poza. ¿Cabe mayor reconocimiento de desidia? ¿Es necesario que para que cumpla su obligación se le tenga que poner en evidencia ante toda Navarra? Por proceder de un pueblo -Fitero- que de sus aguas termales ha hecho fuente de prestigio y desarrollo, esperábamos algo más de nuestra Bozal, pero como dice el dicho, "donde no está el Rey, no puede aparecer".

Para hacer el vaso, para reformarlo, o para colocar unas verjas de protección que no fueron creadas por la fragua de Vulcano ni surgieron espontáneas cuando fuerzas telúricas crearon el diapiro, y de cuyo traslado desde la Huerta de Irujo, en el mismísimo Anden, el que esto escribe es promotor y responsable, nunca nos preguntamos los estelleses sobre de quien era la competencia. Tampoco nos lo hemos preguntado quienes hemos hecho uso de sus aguas para el baño, o los que desde la comarca venían buscando sus propiedades curativas. El manantial siempre ha sido nuestro; uno de los motivos de orgullo de nuestro pueblo, y no aceptamos que venga una señora, desde la misma muga de Aragón y La Rioja, a ponerlo en duda, máxime cuando nunca lo ha reclamado la CHE ni se ha opuesto al uso que del mismo hemos venido haciendo. Tampoco es aceptable que Beitia y algún otro edil que se dice estellés(a), en vez de enseñar a ignorantes chapoteen en el mismo lodo. Obligación de todos ellos es no abandonar ni poner en duda el patrimonio local, sino cuidarlo y defenderlo.


La poza del Agua Salada en octubre de 2002
La poza del Agua Salada en octubre de 2002.

En vez de mezclar churras con merinas y tirar balones fuera para así intentar escapar al implacable juicio que los ciudadanos nos vamos formando de su capacidad de gestión y de su nivel de compromiso, ante la evidente falta de agua -por fugas u otro motivo-, lo que debe hacer es contratar un equipo de geólogos y espeólogos para que, entrando por la cueva de Los Longinos, intenten averiguar por qué el agua no sale por donde salía, y propongan el remedio. Sólo así valoraremos si es pertinente o no, caro o barato. Y a los ciudadanos que, ejemplo de civismo, limpiaban y cuidaban la zona, en vez de desairarlos con sandeces y negarles los pocos medios que solicitaron, lo primero que debería haber hecho es haberles ofrecido todos los recursos disponibles, y con un sencillo homenaje haberles reconocido públicamente su desinteresada labor. No están los tiempos como para despreciar el civismo de quienes con merma de sus bolsillos limpian la poza gratis, mientras quién debe, aun cobrando buen sueldo, se llama andana.

Nota: esta colaboración se publicó en el suplemento Merindad de Estella, de Diario de Noticias, el 30/11/02. La poza se limpió, pero no así los alrededores. Cuando después fue anegada por la riada, no se limpiaron los lodos.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza