Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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Nota: estas letras se publicaron en el nº 290 de la revista Calle Mayor, el 8 de julio de 2004.

EL CUARTEL: UNA BUENA NOTICIA

Que el gobierno de Zapatero haya cambiado las condiciones de cesión de los terrenos del cuartel, es una noticia que la ciudad agradece. Con el cambio se podrá solucionar una pequeña parte del grave problema que representa la falta de espacios dotacionales, consecuencia de un Plan General totalmente inadecuado a las necesidades de Estella, y consecuencia, también, de que la Sra. Fernández, mal aconsejada, se ha negado a habilitar los terrenos adecuados (otro día señalaré el cómo y el por qué). Esta escasez de suelo dotacional se ha puesto de manifiesto con el problema de los nuevos juzgados. Con gran improvisación nuestra Alcaldesa anunció que se construirían en lugares imposibles o inadecuados, como Oncineda junto a Sabeco, el Patio de los Maestros, el Agua Salada, el Asilo, Valdelobos o la Sindical, viéndose abocada a una situación sin salida que, gracias a Bono, ministro de Defensa, se ha desbloqueado.

Como en Estella todo lo hacemos bajo el paraguas de la improvisación, es de esperar -ojalá me equivoque- que nuestro Ayuntamiento pretenda meter con calzador, en ese solar, todas las dotaciones que vayan surgiendo, olvidando que las necesidades de Estella deberán ser cubiertas a través de una adecuada reforma del Plan General que habilite suelos dotacionales adecuados a las necesidades actuales y futuras.

Los terrenos del cuartel, hay que decirlo con claridad, se deben ocupar con mucha moderación, para que un solar que puede oxigenar la ciudad no se convierta en un nuevo problema que agrave la situación. Ya que el Ayuntamiento se ha cerrado todas las salidas, se puede aceptar que en ellos sólo vayan, en superficie, los Juzgados y la Mancomunidad, con edificios de baja altura situados junto a la calle La Gallarda, o, uno de los dos, a lo sumo, en el hueco que ocupaba el cuartel en el quiebro de la calle Juan de Labrit. El resto del terreno debe destinarse al fin que propuso el PSN cuando presentó su propuesta alternativa al uso que pretendió darle la anterior alcaldía, pues nada ha cambiado respecto a los argumentos y necesidades que le indujeron a hacer la propuesta.

Pero las nuevas condiciones de cesión de los terrenos, también obligan a que el Consistorio se replantee proyectos como el de los aparcamientos y el de los accesos mecánicos a Lizarra. Hablando de estos últimos, el Ayto debe ser consciente de que el ascensor previsto no soluciona el problema, y es un gasto bastante inútil, que, además, su puesta en funcionamiento se demorará en el tiempo. Por eso debe modificar su proyecto (¿dónde está la propuesta que hizo Peter Neumann cuando no era concejal?), y habilitar el acceso mecanizado a través de la calle Juan de Labrit, lo cual tiene varias ventajas: a) se pueden hacer las obras ya, sin esperar a derribar los anejos del edificio de Muebles Urriza; b) la solución puede llegar hasta la calle Lizarra, dando servicio a todo el barrio, y admitiendo su futura prolongación hasta El Puy; y c) se facilitaría el acceso peatonal a los servicios (Mancomunidad, Juzgados) que se instalen en los terrenos del cuartel.

Conociendo el carácter de nuestra alcaldesa, no tengo muchas esperanzas de que esta propuesta se tenga en cuenta. Curiosamente, Maria José Fernández no se deja aconsejar por quienes participan de su proyecto político y, por el contrario, se ha atado en pies y manos a los consejeros y asesores de la anterior alcaldía, por lo que repite con frecuencia los errores de aquella. Este hecho, que va a ser su perdición, tendrá, como colofón, el mismo resultado. La Sra. Fernández debe tener presente que el elector no le ha votado para que en muchos temas importantes -y el urbanismo es el más importante de todos- haga lo mismo que hubiera hecho su antecesora, sino para que cambie el talante, los modos y las formas, y haga de la Alcaldía algo distinto, transparente, acorde con el espíritu de Zapatero, que, evidentemente, no podrá conseguirlo utilizando las mismas mimbres con las que trenzó su fracaso la anterior alcaldesa.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza