Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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Nota: enviada por dos veces a la prensa (marzo y abril de 2002), esta colaboración no fue publicada.

HOLOCAUSTO

La verdad siempre incomoda y resulta difícil de asumir. Ese es el origen de la indignación que las palabras de Saramago han producido en la sociedad israelí. Pero el Premio Novel tiene razón, y la valentía y claridad de sus afirmaciones, aún en contra de sus intereses económicos, lo ennoblecen. Lo que el gobierno israelí está haciendo en los territorios controlados por la Autoridad Nacional Palestina, en los hechos e intenciones, guarda un gran parecido con el asalto y destrucción del gueto de Varsovia. Hoy, el equivalente a aquel Hitler nefasto lo tenemos en Sharon y quienes le apoyan. Con su liderazgo, la sociedad israelí está perdiendo toda la simpatía que acumulaba por sus pasados sufrimientos, y al pasar de victimas a verdugos, utilizando parecidos medios a los que sufrieron, hace que pierdan la fuerza moral que les quedaba.

Es evidente que los palestinos también cometen muchas atrocidades, pero no es comparable el comportamiento de un Arafat al que se le priva de los medios para poder ejercer su autoridad, con la respuesta perfectamente planificada de un estado que busca la eliminación de la sociedad palestina. Hay quien dice que Sharon carece de línea política. Es falso: mediante la destrucción sistemática de la sociedad palestina, de sus medios de subsistencia, de sus viviendas..., el objetivo que persigue es forzar el éxodo de todos los palestinos, para de esa manera solucionar "su" problema mediante la destrucción del contrario. Quien no lo quiera ver, está ciego. Ese es el único objetivo de Sharon, y las sociedades democráticas no deberán descansar hasta que no lo vean acusado ante un nuevo Nuremberg. Pero antes de que esto ocurra es necesario que los gobiernos europeos reaccionen con energía, y dejen de actuar al dictado de unos Estados Unidos que no están interesados en solucionar el conflicto, sino en aplicar paños calientes mientras intentan buscar cómplices en su cruzada contra Iraq.

Yo, personalmente, me niego a ser cómplice pasivo de esta situación, y exijo a mi gobierno y a la oposición socialista que salgan de lo políticamente correcto y hagan lo posible e imposible para detener esa masacre. Hoy, el holocausto, lo sufre el pueblo palestino porque lo permite la sociedad occidental.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza