Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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LA AUTOVÍA PAMPLONA-LOGROÑO Y LA COMARCA

A mediados de noviembre se dio a conocer la incidencia que sobre las carreteras de Tierra Estella va a tener la construcción de la autovía. Ha sido una buena noticia el saber que, aprovechando su construcción y con cargo a la misma, buena parte de las carreteras de la comarca van a ser remodeladas. A ello se añade la construcción de una nueva vía de enlace entre Sesma y Lerín, la cual, además de unir esas dos localidades, necesitadas, como todas, de desarrollo, puede servir para habilitar un nuevo acceso a la planta de tratamiento de los residuos sólidos que la Mancomunidad de Montejurra tiene en Cárcar, de manera que al acercarla a Estella evite que sus basuras tengan que dar la gran vuelta que ahora dan.

Da la sensación de que aprovechando la construcción de la autovía se ha querido atender todas las demandas -y quizá alguna más- que los ayuntamientos de la zona han reivindicado públicamente. Es de agradecer que se haya tenido esa sensibilidad, y es de suponer que a tal fin se ha establecido la zona de influencia de la autovía. Dicho lo cual, y mostrado mi sincero agradecimiento, debo señalar que hay omisiones -quizá porque últimamente los ayuntamientos afectados no han alzado públicamente su voz- que deben ser corregidas, y que respecto a la ciudad de Estella se ha perdido una oportunidad de oro para solucionar alguno de sus graves problemas.

Las Améscoas necesitan un mejor acceso.

Simultáneamente a la exposición del plan de mejora de las carreteras, las autoridades forales acudieron a la inauguración del vivero de empresas de Zudaire. En su traslado, Miguel Sanz y sus acompañantes tuvieron ocasión de conocer el deficiente trazado de la carretera que desde Estella lleva a Las Améscoas, lo cual les impide aprovechar las oportunidades que para su desarrollo ofrecen la naturaleza y las iniciativas que últimamente se están implantando. El parque natural de Urbasa-Andía, aletargado en su desarrollo porque parece que la administración tiene otras prioridades; el vivero que con ilusión trabajan la fundación L´ Urederra y la Junta de Limitaciones del Valle; y el futuro polígono industrial que los pueblos están gestionando, merecen mejores accesos. Pero también, y sin que se pueda alegar razón en contra, las empresas instaladas en Eulate los necesitan con urgencia. No es aceptable que en estos momentos de incertidumbre económica y de preocupación por la conservación del medio rural, una empresa -Andreu-Nort- tenga que transportar sus materias primas y sus productos elaborados, con tráilers y camiones articulados, por una carretera que no se presta a ello, máxime cuando las razones que la llevaron a instalarse en la zona -la riqueza maderera de la sierra- ya no son tales por traer la materia prima desde aserraderos de Ucrania. Algo parecido ocurre en Artavia, a cuya fábrica los camiones articulados de Taicolor tienen que llegar por un carretil que apenas alcanza los tres metros de anchura. Estas situaciones deben corregirse sin demora. En el caso de Artavia, anchando el carretil de acceso al pueblo. En cuanto a Améscoa, modificando el trazado entre Ínzura y Baríndano. Y para todas ellas, abriendo una nueva carretera que comunique la variante de Igúzquiza con Larrión, de manera que se evite el paso por San Fausto.


Peñas de San Fausto desde el Tunel.
Peñas de San Fausto desde el Tunel.

Las obras necesarias para solucionar el problema, ni son costosas ni presentan especial dificultad. De manera que no hay justificación alguna para que los objetivos que expuso José Ignacio Palacios, consejero de Obras Públicas, en su colaboración en DDN "Carreteras para un nuevo siglo", no puedan conseguirse en este caso, y los amescoanos formen parte de ese uno por ciento de navarros que en 2009 estén a más de 20 minutos de una vía de gran capacidad.

No son nuevas las deficiencias señaladas: cuando después de "suplicar constantemente" a lo largo de los últimos años sin haber "recibido una contestación en regla", y tras manifestarse "asqueados de tantas curvas, baches, altibajos y pavimentos irreconocibles" los ayuntamientos de la zona se unen en comisión, el 27 de enero de 1989 se reunió con ellos el Consejero de Obras Públicas adquiriendo el compromiso de elaborar un estudio "sobre cuales serían las mejores soluciones, la inversión y el orden de prioridades" -entre las que se encontraba una nueva carretera entre Zubielqui y Larrión-, todo lo cual "será presentado a los responsables de la zona en una próxima reunión", según recogió toda la prensa navarra. Como el lector comprenderá, esa nueva reunión nunca se celebró, el estudio no llegó a concretarse, y la carretera sigue con el mismo trazado. Uno, en su ingenuidad, siempre ha creído que los compromisos de los miembros del Gobierno vinculan al mismo y a sus departamentos, sea quien sea el que en ese momento ocupe la consejería. Pero parece que en algunos casos no es así y los compromisos adquiridos se embalan junto con los objetos personales del político que abandona el cargo.

Una necesidad ineludible: la variante de Lizarra.

Estella ha perdido una oportunidad. Situada en un hoyo, y teniendo que canalizar todo su tráfico norte-sur por el céntrico paseo de la Inmaculada, desde hace décadas se ha barajado la posibilidad de hacer una variante que, por las faldas del Puy, ofrezca una alternativa de paso. Hoy, esa alternativa es posible y está prevista en su Plan General: la variante de Lizarra, conocida eufemísticamente como el bulevar del mismo nombre. Lo único que la ciudad necesita es dinero para abordarla. Teniendo en cuenta que la autovía ha de generar más tráfico, y que cruzar la ciudad es, prácticamente, el único camino para acceder a las sierras y a los pueblos situados a sus pies -lugares que por la atracción del parque natural cada vez han de atraer más tráfico-, era conveniente el que con cargo al Gobierno o a la autovía, y aprovechando su construcción, se hubiera previsto la citada variante. Para ellos, en estas circunstancias, el coste era asumible -casi irrelevante-, mientras que para la ciudad parece ser inalcanzable. Además, existía el precedente del puente de Los Llanos, levantado aprovechando la construcción de la variante de Estella. ¿Qué ha fallado para que la construcción de la autovía no lleve aparejada la de la variante de Lizarra? ¿No se ha solicitado? ¿No se ha gestionado adecuadamente? Es necesario que se responda a estas preguntas para que el ciudadano valore dónde radica la responsabilidad de esta importante omisión. Y aún más importante es que se inicien las gestiones que corrijan el olvido.

Nota: esta colaboración se publicó el 7 de febrero de 2003 en Diario de Noticias.

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