Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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POR UN PUÑADO DE VOTOS

Llevar los estudios presenciales de la UPNA a Tudela, cuando lo desaconseja tanto el informe encargado por el Gobierno, como el elaborado por la Universidad, sin tener en cuenta otras alternativas, presionando a la universidad, violentando su capacidad de decisión, pasando "por encima de posibles dictámenes negativos o de lo que digan los informes encargados sobre su viabilidad" (Miguel Sanz dixit), y sin que importe otra cosa que la "voluntad política", no es, precisamente, una medida coherente, ni dignifica al Gobierno ni a la oposición. Estamos ante una medida que se pretende adoptar en beneficio exclusivo de Tudela, de la que todos quieren sacar rédito electoral sin parar mientes en el coste -que tanto preocupa a algunos líderes cuando de otras obras se trata-, en la calidad de la enseñanza, en el posible perjuicio a la propia universidad, ni en el agravio que se infiere a otras tierras navarras.

Todos los grupos políticos saben que, en este tema, carecen de razones lógicas que justifiquen y avalen su decisión, y que sólo poseen "razones políticas", si como tal puede considerarse lo que sólo es interés electoral. Lo cual vicia y desvirtúa lo que de noble podría tener el hacer prevalecer la razón política sobre alguno de los argumentos que desaconsejan la medida.

Lo que no puede aceptar el pueblo navarro, ni las comarcas que día a día se ven marginadas por el sólo delito de carecer de población suficiente que incida con peso en el proceso electoral, es que se nos diga, tanto por unos como por otros, que se hace para cohesionar y favorecer el equilibrio territorial de la comunidad ¿Cómo es posible que no se sonrojen, quienes esto afirman, cuando pretenden extender la UPNA a la única población navarra -excluida Pamplona- que cuenta con escuela de idiomas y un centro asociado de la UNED? ¿Cómo es posible esa excusa, cuando Lizarbe dejó bien claro que la extensión de la UPNA a la Ribera no se traduciría en posteriores modificaciones de ley para crear nuevos centros en otras zonas de Navarra?. "Se abre el melón pero se va a cerrar inmediatamente", son sus palabras textuales.

Si realmente se buscara el equilibrio territorial y la mayor cohesión de nuestra sociedad, lo correcto hubiera sido el haber analizado las necesidades de las comarcas navarras, y haber tomado la decisión buscando el mayor beneficio para la Universidad o la comarca que mayor necesidad tiene de ese desarrollo. O, como decía la UPNA, "elaborar un Plan Integral para la ordenación del territorio navarro, de sus recursos, infraestructuras y equipamientos, en el que se incluyan tanto los objetivos globales como las líneas de actuación". Por el contrario, en este y en otros temas, el único interés de los principales líderes políticos navarros es llevar el desarrollo a la zona de la que son originarios o en la que tienen residencia y amigos, amén de querer arañar un puñado de votos. Con todo este espectáculo los partidos están demostrando que no son un factor equilibrador ni cohesionador de la sociedad y las tierras navarras, por lo que es necesario, en este año que conmemoramos el Amejoramiento, reformar la ley electoral de manera que el Parlamento represente a las gentes y tierras navarras, y no solamente al interés de la ejecutiva de los partidos. Más aún, cuando la política que desarrollan es de corto vuelo, y constantemente demuestran nuestros políticos que carecen de una idea de Navarra en su conjunto. En ese afán por anteponer, ante todo "su" razón política, pierden fuerza moral para oponerse a pretensiones territoriales, o de grupo, por muy irracionales que puedan ser. No dice mucho a su favor, que el grupo que más objetividad está demostrando en este tema -recalco: en este tema-, es Batasuna, cuando afirma que hay que "valorar por qué en Tudela y no en otra localidad".

Pero tampoco tienen en cuenta nuestros políticos el factor disgregador que puede tener esa medida. ¿Qué salida nos queda a los territorios marginados, si no queremos comulgar con ruedas de molino, ni agachar la cerviz ante tanta discriminación, desatención y abandono? En primer lugar hacer propias las palabras de la alcaldesa socialista de Ablitas, cuando afirmó que si no llegaba la universidad a Tudela, "solicitaremos que a una familia (de cualquier población navarra sin universidad, en este caso) no le cueste más dinero que a una de Pamplona, hecho que ahora se está dando y que resulta absolutamente discriminatorio". Por lo que ya puede preparar el Gobierno una línea presupuestaria para dotar de residencias gratuitas a los navarros de la periferia que estudien en la UPNA. ¿O acaso el melón de la voluntad política se va a cerrar en Tudela, o su coste va a ser el único factor a valorar cuando se trate de favorecer a otros navarros? Y en un futuro no muy lejano, no se extrañen nuestros políticos que en Estella surjan iniciativas para traer facultades de la universidad vasca. A lo mejor conseguimos la universidad en euskera que tantos ciudadanos navarros reclaman.

Nota: esta colaboración se publicó en Diario de Noticias, el día 03/04/02.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza