Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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PROGRAMAS

Ahora que se acercan las elecciones, veremos cómo los grupos políticos se acuerdan de las necesidades de Estella y las recogen en programas electorales que olvidarán al día siguiente. Es un hecho que se repite cada cuatro años, y que demuestra, por un lado, que existen necesidades irresueltas y, por otro, que a los electores nos reducen a la categoría de menores de edad, tontos, olvidadizos y manipulables.

No niego la conveniencia y la necesidad de que los grupos minoritarios expongan programas con una fuerte carga de utopía que nos señalen la Estella ideal a la que debemos avanzar. Tampoco niego el derecho de la oposición a presentar su programa. Pero me parece ausente de ética, y hasta inmoral, el que quienes han estado ocupando el poder durante cuatro años, olvidando el programa que nos presentaron por señuelo, utilizando el cargo para resolver sus problemas personales, mostrando una incapacidad que si tuvieran un mínimo de decencia debiera llevarlos a sentirse avergonzados y a apartarlos para siempre de la vida pública, cínicamente se acuerden de los problemas de la ciudad y repitan programa o incluyan en él lo que hasta ahora han estado negando.

Tengo en mis manos el programa que la Sra. Bozal presentó a las pasadas elecciones, y de los 33 puntos de que consta 26 permanecen inéditos a pesar de que para alguno de ellos tenía la solución en la mano, y de los restantes, o no han pasado de la fase enunciativa, o han tenido un desarrollo parcial y limitado, o se han logrado por imposición popular, o se deben a iniciativas y trabajo de la oposición. De todos los puntos de su programa sólo la recuperación del Cuartel puede ponerlo en su haber, pero a costa de derribar el edificio, algo que marcará negativamente el futuro de Estella.

Habiendo temas en los que ha actuado en sentido contrario al propuesto, es legítimo preguntarse: ¿qué credibilidad pueden tener las nuevas propuestas que haga cuando hasta fecha bien reciente ha estado negando que Estella tenga necesidad de ellas (suelo industrial) y disponga de terreno para ejecutarlas? Una de sus constantes a lo largo de estos cuatro años ha consistido en repetir machaconamente que Estella no tiene suelo, dinero, ni necesidades. ¿Para qué es necesaria la presencia de unas personas que han venido negando los problemas y la posibilidad de darles solución?

En otros grupos, por lo menos hay renovación de personas y esperanza de que con ellas pueda darse el esperado y necesario cambio. ¿Qué esperanza puede suscitar la Sra. Bozal y los cinco compañeros que repiten en puestos de salida, todos ellos responsables de la situación actual? ¿Puede haber credibilidad en que las mismas personas puedan actuar de forma diferente sólo por asegurarnos que van a hacer lo que a lo largo de estos cuatro años no han hecho? ¿Puede haber alguna garantía de que el voto los haga más flexibles y más hábiles para buscar el acuerdo y el consenso que les permita gobernar?

Su credibilidad está por los suelos. No habiendo hecho nada de los que dijeron que iban a hacer, sólo han conseguido aquello que por activa y pasiva dijeron que era un error y un dispendio que la ciudad no podía permitir: el gaztetxe. Y esto, a pesar de lo que la Alcaldesa diga, se debe a que ella lo ha querido o ha facilitado las circunstancias que lo han permitido. Por todo ello, la única esperanza para Estella está en el cambio que nos ofrezca otra forma de actuar y otra sensibilidad ante los problemas, y no el de la continuidad que nos lleva hacia el desastre.

Nota: esta colaboración fue publicada el pasado 03/05/03 en le suplemento Merindad de Estella de Diario de Noticias

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza