Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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STELLA SHOW

No tuvo suerte el ayuntamiento al elegir el día de la fiesta del Santo Ángel de la Guarda para celebrar el Pleno. En fecha tan señalada, lo normal es que el angelote coja fiesta y se vaya de juerguecilla. Y así pasó. Los que estuvimos atentos, pudimos apreciar cómo cogió un montón de neuronas del centro-derecha de la mesa, y con ellas desapareció por un agujero abierto en el cielo-raso del salón.

Dio la sensación de que nuestra Alcaldesa está sufriendo una conjura funcionarial que sobrelleva con una resignación digna de admirar. De esa conjura se deriva que las cuentas del año pasado no se hayan podido cerrar; que el presupuesto no se haya elaborado, y otros muchos temas importantes. Doña Josefina se ha cansado de requerir informes y condicionados, sin que su requerimiento haya dado fruto alguno. Pero claro, ella, en su gran bondad, no iba a activar su otra mitad de máxima-autoridad-municipal. A partir de ahora, va a hacer todos sus requerimientos por escrito: para que quede constancia y se vea que lo hace educadamente.

De lo que no hubo duda, es de que a pesar de la conjura, como esposa de funcionario -eso dijo- respeta muchísimo a todos los trabajadores de la casa. Y a alguno de ellos, cuyos nombres citó repetidamente, los tiene en especial consideración. También aprecia su talento. Para demostrarlo pidió al Secretario que en aquel mismísimo momento elaborara y firmara un informe que ayudara a tomar la decisión correcta en un tema tan vidrioso como el del gaztetxe. El hombre, abrumado por tanta atención y con el pudor a flor de piel, apoyaba su frente sobre la mano, como diciendo: ¡Dios mío! ¡Qué habré hecho para merecer esto! Bastó que lo dejaran sólo quince minutos, para que redactara, con todas las reservas posibles e imposibles, un informe que venía a decir: Digo, pero donde digo digo, digo Diego, y donde digo Diego, digo digo. No obstante, digo digo y digo Diego, pero, por si acaso, no digo ni digo ni Diego. No sé si se llegó a entender muy bien el informe, pero lo que está claro es que ayudó a que la Alcaldesa perdiera la votación. Como el diálogo lo polarizaban Doña Josefina y los concejales de Batasuna, para no crispar el ambiente nuestra primera dama no perdió la sonrisa ni por un momento. Aunque no puedo asegurarles si tan amigable gesto iba dirigido a los ediles, o a la pancarta que con el lema Euskal presoak, Euskal herrira servía de faldón a la mesa.

Por un momento pensé que íbamos a ser espectadores de un hecho histórico. Fue cuando CUE presentó una moción contra las armas. Votaron a favor PSOE, IU, CUE, EH..., y cuando le tocó el turno a UPN, joder, joder... (digo esta palabra porque la dijo Doña Josefina; que yo no soy tan delicado), y ahí sé jodió todo. Quedando para otra ocasión la firma de la paz mundial.

Al tratar el tema de los niños, sus ilustrísimas se pusieron muy serios, tratándose de usted por aquí, usted por allá, demostrando una educación propia de las Ursulinas y los Jesuitas, la Universidad y hasta la Normal de Magisterio. En el tema estuvieron todos de acuerdo, porque, como dijo Beitia, era obvio y de Perogrullo. O quizá fuera porque madre no hay más que una, y 741 madres juntas son mucha madre. Agradezcámosle a Beitia que, después de tan gran rodeo, haya llegado a esa obviedad, porque si hemos conocido que en Estella hay, por lo menos, 741 madres, a niño por útero necesitamos un columpio para que cada muete se pueda columpiar un día al año, bien sea por la mañana o por la tarde (los adultos no necesitamos columpios para columpiarnos todos los días).

Nuestra Alcaldesa ha adquirido mundial fama de ser una gran desbloqueadora. Toda la legislatura la viene empleando en desbloquear cosas. Por eso, es lógico que no encuentre aliciente en los temas municipales, salvo que tenga que desbloquear algo: así practica y se especializa. El ejemplo lo tenemos en el Plan Trienal: sabía que sólo iban a incluir obras acompañadas de renovación de redes. Bueno, pues ¡para qué incluir en el proyecto del puente de la Vía las redes que pasan bajo su tablero! ¿Para que se lo subvencionaran y no pudiera demostrar sus dotes de desbloqueadora? ¿Para que alguna boca maldiciente dijera que se lo habían incluido por ser del mismo partido que el Presi? ¡No, por favor! Algún proyecto, hasta lo ha pedido por dos vías distintas para así poder desbloquearlo dos veces. Es problema es que en el Departamento se han dado cuenta de la jugada, y le han aceptado la obra. Al contárnoslo, se le vio un momento de tristeza.

Doña Josefina está tan entusiasmada con sus dotes de estadista, que se pasa el Pleno dando una de cal y otra de arena: aquí voto si, allí voto no; aquí voto de esta manera porque en el punto anterior voté lo contrario, o porque otro grupo votó lo de más allá; esto lo voy a hacer..., pero ya está hecho. Y así un largo etcétera que despista al más pintado. Así debe actuar todos los días, porque muy dignamente declaró que ellos siempre votan con la misma responsabilidad. Lo malo de tan constructiva labor, es que, tanto acumular cal y arena, de pronto se dio cuenta de que no tenía agua para poder formar argamasa y levantar su proyecto. Ahí se empezó a desmoronar todo. La culpa no fue suya, lo reconozco; la culpa fue del Santo Ángel de la Guarda, que se había llevado de juerga gran parte de las neuronas edilicias, y las que quedaron, encontrándose aburridas y holgadas, empezaron a chocar entre sí provocando verdaderos chispazos y auténticos desvaríos. El esfuerzo que hacían los concejales para controlarlas era evidente: la Alcaldesa, venga comer caramelos; Beitia, más tieso y serio que legionario ante Millán Astray; Beorlegui, deslizando el culo en la butaca hasta enseñar sólo su menguado tupé; a otros se les deslizaba la butaca, p´atrás, p´atrás, amenazando con tirarlos por la ventana; al primero, sólo se le veía la oreja, de tanto girarse para mostrarla al público. ¡Pero no conseguían dominarlas! Estaba visto, que a pesar de su experiencia -el Ángel se debe ir de juerga con frecuencia-, no lo conseguían. Hay que reconocer que, en estas circunstancias, el oficio de edil es muy duro, y sólo se puede aguantar por a) tener una buena vocación, b) cobrar un buen sueldo, o c) esperar una vida mejor.

Pero lo meritorio no estaba en el imprevisible resultado de las votaciones. Las verdaderas chispas de genialidad surgían al explicar el por qué habían votado afirmativamente. Entonces la Alcaldesa se explayaba en dar las razones por las cuales deberían haber votado lo contrario, y exponía su profunda convicción de que el voto iba contra la legalidad. Pero ¡claro!, como el Secretario no había hecho advertencia de ilegalidad, y ella no era experta en leyes..., había votado que si, incluso contra la línea política de su partido, para hacer pública demostración de liberalidad y tolerancia. Además, como no debía abusar de la competencia del Secretario, evitó pedirle informes previos. La cosa no tenía mayor importancia, ya que, habiendo pecado en otras votaciones, si los iban a condenar era mejor que lo hicieran después de haber disfrutado con nuevos pecadillos. No sé si existe un estupidario en el ayuntamiento, pero creo que sería un buen momento para crearlo.

En el Pleno nos obsequiaron hasta con un partido de tenis del que hablaré otro día. Como desde hace diez años no había estado en un acto semejante, albergo una duda para la que no tengo solución. Está basada en el famoso y conocido Principio de Peter, del que no sé si existe la variante rebote. Dicho en cristiano: no sé si el famoso nivel lo alcanzó al llegar a la Alcaldía, o lo alcanzó al llegar a concejala con tal ímpetu, que rebotó hasta posarse en el actual sillón.

Fue un Pleno muy animado, en el que tuvimos diversos géneros: varietés, vodevil psico-drama, esperpento... Con decirles que las Hurtado -que ellas me perdonen- tienen en nuestro ayuntamiento un serio competidor, me quedo corto. Animo a los comerciantes a que, en la próxima gala, en vez de gastar algún milloncejo en contratar artistas, programen un Pleno en los Golem. Seguro que triunfan y, además, para el público sería muy divertido e instructivo.

Nota: esta colaboración, que recoge en plan humorístico el desarrollo del Pleno celebrado el 01/03/01, fue publicada en el nº 209 de Calle Mayor, el 08/03/01. Los Plenos continúan al mismo nivel.

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