Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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DOBLE RASERO

Esta semana, Beorlegui sacó pecho ante la cercanía de los antidisturbios, y alegando que estaban ocupando un bien público conminó a los jóvenes que acampaban en el kiosco a que lo abandonaran. El mismo día la Alcaldesa ordenó retirar una pancarta que expresaba el juicio que merece a esos jóvenes, y que tantos ciudadanos compartimos. Por algo se empieza, si de limpiar la ciudad se trata; pero me hubieran parecido mejor estas acciones si hubieran sido la respuesta a unos hechos que no benefician a la ciudad, que la reacción a algo que personalmente a la Alcaldesa le hace sentirse concernida. Hemos tenido que soportar que periódicamente el kiosco y las peñas de Los Castillos se conviertan en perchas de las que cuelgan pancartas que permanecen hasta que los agentes atmosféricos las destruyen. Hemos visto a la Bozal, con espíritu gregario, poner el grito en el cielo del Parlamento cuando sus compañeros de Batasuna lucen camisetas con eslóganes políticos, mientras calla y otorga cuando pleno tras pleno concejales independentistas utilizan el ayuntamiento para exhibir sus pancartas. Y durante semanas y semanas, los soportales del cine Lux han sido utilizados para cobijo de indigentes que en improvisadas camas hechas de cartones permanecían tumbados tardes, noches y mañanas sin que a nadie de nuestra ilustre corporación se le ocurriera que utilizaban un bien público y rebajaban la ciudad hasta límites insoportables.

El pasado jueves, y amparada en los antidisturbios, la Bozal se quitó de encima un pleno polémico, haciendo el juego a la provocación de Batasuna, quien decidida a no tolerar un debate ante tan desproporcionada exhibición de fuerza, logró en un minuto su objetivo y se convirtió, una vez más, en árbitro. Poco tiempo antes, en febrero del presente año, ante una moción presentada por el grupo socialista, la Alcaldesa se comprometió a ser más estricta a la hora de moderar el debate en los plenos, no sin antes afirmar que las broncas y enfrentamientos "son fruto del debate político, que demuestra que tenemos vida". ¡Qué cosas! Qué fácil pasa nuestra ilustre dama de la vida a la no-vida. Me encanta esa coherencia; a partir de ahora, ya sin la presencia de las fuerzas especiales, volverá el enfrentamiento y el desgobierno a los plenos, las pancartas al kiosco, y las protestas a la calle...


Durmiendo en el kiosko el 12/10/02
Durmiendo en el kiosko el 12/10/02.

Nadie me podrá acusar de connivencia con esos jóvenes, cuyo abuso del gaztetxe públicamente he criticado en numerosas ocasiones, a la vez que, como tantos y tantos vecinos, sin éxito demandaba a las autoridades que controlaran ese abuso para que los vecinos pudiéramos conciliar el sueño en las noches de concierto. Pero hete aquí, que la persona que durante tantos años ha permitido esos abusos, la ocupación de un bien público, ha pagado la fuerza eléctrica con la que nos desvelaban, y se ha pasado por el arco del triunfo las demandas ciudadanas, sólo ha tenido arrestos para reaccionar cuando nombraban su persona, buscando, además, la gresca al sentirse protegida por la cercanía de fuerzas especiales.

Nota: esta colaboración se publicó en el suplemento Merindad de Estella del Diario de Noticias, el 22/06/02. Pasado el arrebato, el kiosco sigue siendo utilizado de albergue de indigentes.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza