Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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TIERRA ESTELLA Y EL AGUA QUE SE NOS NIEGA

Avanzado julio, los agricultores del sur de la merindad han hecho balance de la cosecha recogida, con un resultado ruinoso (no han obtenido lo suficiente como para recuperar los gastos realizados) y descorazonador (sumados los efectos del cambio climático, de la propuesta de reforma del PAC, y de la crisis del espárrago y la vid, ven que en el futuro, sin agua para convertir secanos en regadíos, no les va a quedar otra alternativa que dejar los campos en barbecho): sólo han obtenido entre el 25 y el 30 % de lo que viene a ser una cosecha normal. Todo, por culpa de una sequía que, si bien ha afectado a todo el sur de Navarra, no representa lo mismo para los agricultores de cada una de las comarcas. Así, mientras que en las cuencas del Arga y del Aragón saben que sus efectos son transitorios y que dentro de pocos años podrán garantizar y diversificar sus cosechas regando los campos con el agua del Canal de Navarra, Tierra Estella pierde toda esperanza porque se le priva, injustamente, sin razón ni argumentos, de un bien que debe repartirse entre todos.

Cada vez son más las personas y organismos que ven la imperiosa necesidad que del líquido elemento tiene muestra merindad, como lo demuestran la solicitud que hace más de un año realizaron los ayuntamientos de la zona, las voces que últimamente han surgido demandando la regulación el Ega, o la propuesta que con mejor intención que acierto presentó CDN a rebufo de un "análisis preliminar" de Riegos de Navarra "que no ha sido conocido oficialmente por el Gobierno", pero que dio pie para que éste afirmara, irresponsablemente, que "en ningún caso va a ser posible poner en riego las 12.000 hectáreas que piden los ayuntamientos de Tierra Estella".


El río Ega a su paso por El Recial
El río Ega a su paso por El Recial.

A principios del pasado año, ya señalé en la prensa local, en tres artículos que sobre el tema me publicaron, que la iniciativa de los ayuntamientos, tramitada a través de Riegos de Navarra, no seguía los cauces adecuados, y que lo correcto era solicitarla directamente, "con resolución y firmeza", ante el Gobierno y el Parlamento, como venía haciendo Tudela con la universidad. El tiempo, lamentablemente, me ha dado la razón, y toda aquella iniciativa ha muerto ante "un análisis preliminar" carente de valor, pero que ha servido para que los ayuntamientos solicitantes se sientan dolidos, frustrados, y aparentemente resignados.

Ese "análisis preliminar", que, por cierto, aún no ha sido remitido a los ayuntamientos, descartaba el aprovechamiento del agua depurada, tanto por su escaso caudal como por ser necesaria para mantener el caudal ecológico del Ega; afirmaba que los posibles embalses de Oteiza (sobre este embalse, calificado por mí como "cortina de humo", ver lo que publiqué en este periódico el 02/05/01) y Allo "no se pueden considerar una solución a corto plazo", y en todo caso quedarían sujetos a lo que determinara una futura revisión del Plan Hidrológico Nacional recientemente aprobado; y sobre futuras concesiones del Ebro, señalaba que estas serían posibles cuando estando operativos Itoiz y Yesa pudieran ser compensadas con sus excedentes. Como premio de consolación, sólo se nos otorgaba la posibilidad de aprovechar el acuífero de Loquiz para poder regar "unas 2.000 hectáreas si se dedican a cultivos de riego de invierno, como viña, almendro u olivo".

Pero resulta que ese "análisis preliminar", aunque fuera oficial y definitivo, no sería válido porque contiene la prueba del error y viene a demostrar lo contrario de lo que se ha interpretado. Porque, si es posible elevar aguas del Ebro a condición de que sean devueltas con los excedentes de Itoiz, se nos está diciendo que el Canal de Navarra va a canalizar más agua que la necesaria para regar la zona prevista. Lo cual es de cajón, si tenemos en cuenta que de algún sitio tiene que salir el agua necesaria para posibilitar importantes consumos no previstos cuando se adjudicaron los caudales del canal, como los cinco campos de golf de la ribera y el Parque de la Naturaleza de Arguedas, por poner unos ejemplos. Además, algún uso hay que dar a los importantes ahorros -del orden del 50%- que se obtienen pasando del sistema tradicional de riego por inundación o manta (80.000 hectáreas en nuestra comunidad; 340 hectómetros cúbicos del Canal de Navarra destinados a la agricultura), a los riegos a presión, que, según el INE, Navarra es una de las comunidades donde menos se utilizan. De manera, que, se mire como se mire,

Por tanto, habiendo agua para todos, es necesario que se retomen los estudios llevados a efecto para la Evaluación de Impacto Ambiental del Canal de Navarra, y se construya el brazo del canal que desde las proximidades de Artajona continuaba hasta Viana, dando servicio a los secanos de la merindad de Estella potencialmente regables, según consta en el Plano I, Alternativas de Canal y Zonas Regables Potenciales, de la Memoria Resumen. Cualquier otra respuesta no es de recibo, porque regar Tierra Estella no sólo es necesario para evitar la desertización de la zona, sino que necesitando Navarra un 60% más de territorio para ser ambientalmente sostenible, también lo es para hacer posible que su "actividad política no esté condenada al fracaso" (ETN). Así, como para que el propio Gobierno de Navarra y los partidos políticos no pierdan credibilidad, y para que las estrategias de equilibrio territorial no queden en papel mojado, de manera que aquello que se nos vende como el factor más importante de equilibrio territorial -Itoiz y el Canal de Navarra-, sea, en realidad, la brecha que separe la Navarra rica de la Navarra pobre, y su mayor factor de desequilibrio.

Nota: esta colaboración fue publicada en Diario de Noticias, el 22/07/02. Previamente, preguntando en Mancomunidad y en los ayuntamientos sobre el informe de Riegos de Navarra, al ser desconocido por ellos, mandé un correo electrónico con el resultado que consta en el vínculo. Como ya vaticiné en mis anteriores colaboraciones, el camino Riegos de Navarra se ha demostrado inútil.

ARRIBA © 2003-2005 Javier Hermoso de Mendoza