Javier Hermoso de Mendoza
Javier Hermoso de Mendoza
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APUNTES A LA INDUSTRIALIZACIÓN DE TIERRA ESTELLA (I)

Con gran acierto señala la Asociación de Empresas de la Merindad de Estella (LASEME), en su informe del pasado octubre, "la constatación de una desaceleración progresiva y notoria de la Merindad de Estella respecto de otras zonas de Navarra", debido a "un aparente mayor compromiso con esas zonas, que ha sentenciado a Estella, exclusivamente, como zona de servicios". Creo que en esta afirmación va implícita la opinión de que una "zona de servicios" sólo puede subsistir si va acompañada de unos fuertes sectores primario y secundario a cuyas unidades productivas y empleados dar servicio. Como quiera que en Tierra Estella el sector primario está formado por una agricultura con difícil futuro y muy poca mano de obra, a la que se niega la posibilidad de reconversión, sólo de la industria podemos obtener el desarrollo necesario que nos evite caer en una marginalidad demográfica, política y económica. Por otra parte, hablar de "zona de servicios" se convierte, en boca de políticos y funcionarios, en un subterfugio que les evita encarar y responder a la realidad, como lo demuestra el hecho de que no se adoptan los medios para favorecer su desarrollo. Más bien al contrario: el desarrollo del turismo y de los nuevos servicios se está orientando, generalmente con el dinero público, a otras zonas de la geografía navarra.

Desde mayo de 1987 guardo un recorte de prensa en el que Carlo de Benedetti, entones presidente de Olivetti and Co., después de afirmar que "la industria es la base de un país", señalaba: "Se puede montar una sociedad de servicios sobre una estructura industrial, (pero) no creo que se pueda vivir sólo de los servicios. El núcleo central de la economía de un país debe ser su fuerza industrial". Esta afirmación es plenamente aplicable a una ciudad como la nuestra, por lo que los ciudadanos debemos tomar conciencia de que sin crecimiento de la industria no hay futuro para Tierra Estella, porque incluso para la conservación de los servicios es necesaria, cada vez más, una mayor musculatura; una masa crítica más amplia. En suma: una mayor población.


Agni, vista general.
Agni, vista general.

Estella es una ciudad de servicios, y también una ciudad industrial que ha conservado sus industrias más importantes a costa de mandar a casa a la mitad de sus empleados, los cuales, sumados a los de las pequeñas empresas desaparecidas, nos hacen arrastrar un déficit de puestos de trabajo superior al millar, que si no han creado un verdadero conflicto social se ha debido a la abundancia de prejubilados y a que la mano de obra que no ha tenido acomodo en los servicios ha buscado cobijo en Landaben o Tudela. Este declive industrial, con un ayuntamiento mínimamente sensibilizado y unos sindicatos más activos, hubiera dado lugar a una zona de reindustrialización preferente, cuyo éxito hubiera sido notable, como podemos ver en Sakana, Ulzama y esperamos ver en Artajona.

Dijo J.F. Kennedy, que "la pleamar hace subir a todos los barcos". El asesinado presidente podría comprobar hoy, que, como excepción a la regla, al barco de Tierra Estella no le ha afectado el elevado nivel alcanzado por la economía en lo que a nuevas industrias se refiere, de manera que hemos visto pasar el periodo más largo de expansión económica del mundo occidental mientras nuestra sociedad miraba despreocupada hacia otro lado. Con el agravante de que cuando dispongamos de suelo industrial, ya no existirán las ayudas que para la creación e implantación de empresas viene dando el Gobierno de Navarra: el 2006 es la fecha tope.

Esta situación no puede entenderse sin la "falta de liderazgo y coordinación entre los ayuntamientos respecto al objetivo común del desarrollo de la zona", y la existencia de una "administración local distante de la inquietud empresarial" (LASEME).Ya en los tiempos de Rosa López el ayuntamiento de Estella dio la espalda a la industria, renunciando a gestionar el entonces polígono mancomunado de Villatuerta. Desde entonces, todas las corporaciones que han pasado por nuestro ayuntamiento, así como los vecinos que han ocupado y ocupan cargos políticos e institucionales, han pasado de la industria negando el futuro a la parte más necesitada de los vecinos: los que demandan empleo. Todos nuestros representantes consideran "natural" la actual situación, y el que diariamente más de un millar de vecinos y comarcanos tengan que buscar en la capital el sustento.

Este silencio cómplice y esta dejación conformista, se hace más evidente, a la vez que inaceptable, después de recibir la afrenta de una Consejera de Industria que al diseñar el Plan de Suelo Industrial 2001-05, ignora totalmente a Tierra Estella, sin adjudicarnos ni uno sólo de los 6.000.000 m2 que ha distribuido en la geografía navarra.

Con decir nuestra alcaldesa que Estella no tiene suelo, parece darse por satisfecha. Olvida la Sra. Bozal que, de ser cierta esa aseveración, su obligación debía llevarla a liderar una solución comarcal, buscando suelo en los pueblos limítrofes. Pero no es necesario que busque fuera lo que tiene en casa. En honor a la verdad debo decirle dos cosas: la primera, que en Estella hay abundante terreno susceptible de ser destinado a la industria; la segunda, que el poco suelo que el P.G.O.U. destina a tal fin, se gestiona de forma nefasta.

Con fecha 16/01/89 y 22/05/90 presenté sendas mociones en las que proponía la gestión municipal del suelo destinado a industria, la agregación al mismo de ciertos terrenos colindantes, y la declaración de una "zona de reserva de suelo industrial". Con ellas pretendía que se crearan 750.000 m2 de nuevo suelo industrial. Ni que decir tiene que dichas mociones fueron rechazadas, por 7 votos a 5, en un pleno celebrado el 04/04/91 . Desde entonces, ningún ayuntamiento ha dedicado la más mínima atención al tema, y la casi totalidad de ese terreno continua dedicado al cultivo del cereal. Cualquiera que conozca o se interese por el término municipal estellés, podrá comprobar que, en Oncineda, Ordoiz y Noveleta, Estella está en condiciones de ofrecer cerca de dos millones de metros cuadrados de potencial suelo industrial. Por eso, desde esta tribuna demando a nuestro ayuntamiento para que ofrezca a NASUINSA los terrenos necesarios para que, independientemente de los que a lo largo y ancho de Tierra Estella puedan crearse, se establezca en nuestra cuidad un gran polígono industrial.

APUNTES A LA INDUSTRIALIZACIÓN DE TIERRA ESTELLA (y II)

Todas las administraciones procuran la salida al mercado de abundante suelo industrial a precios competitivos, y con ese y otros estímulos incentivan el desarrollo de la industria y del comercio y, por tanto, la creación de puestos de trabajo. En Estella no pasa lo mismo: el propietario del suelo lo retiene hasta obtener el precio que se ha marcado, conservándolo como inversión que día a día aumenta su valor; el promotor dosifica la salida de naves llave en mano, para no correr riesgos y obtener con su venta un alto beneficio; el comerciante o industrial tiene que optar por ir a Villatuerta o pagar a doblón con pelo una nave que será fuente de futuros problemas; y, finalmente, un ayuntamiento prototipo de inactividad sólo mueve ficha para facilitar la división de sectores que se urbanizan y construyen con cuenta gotas, y con dejaciones y presuntas irregularidades facilita este cúmulos de despropósitos. A veces, hasta se construye sin respetar la distancia mínima que exige la Ley de Defensa de las Carreteras de Navarra, así como el artículo 72 de la Normativa Urbanística General.

A todo esto hay que añadir que las naves recientemente construidas ejercen un efecto pantalla que puede llegar a impedir la futura urbanización de los terrenos situados hacia el interior, ya que no se habilitan ni se prevén los accesos que permitan utilizarlos. Ya en la moción de 1989 a que he hecho referencia, señalaba la necesidad de proyectar para la carretera a Lodosa, entre la ciudad y la variante, "como mínimo tres carriles para la circulación rodada, ya que al tráfico actual habrá que añadir el generado por la actividad industrial de la zona, y el que proceda de la variante". Esta necesidad, que cualquier párvulo podía prever, no se le alcanza a nuestros técnicos y concejales. Al contrario, se estrecha la carretera construyendo aceras sobre los arcenes, de manera que en muy pocos años el principal y casi único acceso a la ciudad quedará colapsado. Si a esto añadimos que en las nuevas urbanizaciones se habilitan pocas plazas de aparcamiento, cuando por necesidad ineludible haya que ampliar a tres o cuatro carriles el actual acceso, ¿dónde aparcarán los coches? ¿Qué futuro les espera a esas naves? Creo que es muy grave lo que está sucediendo como para que a los responsables no se les exijan las múltiples responsabilidades que les son imputables. Y no me refiero sólo a algún técnico cuya incompetencia y otras virtudes son de dominio público, sino también a aquellos políticos que, conocedores de ese mal hacer, se apoyan en él para así no tener que dedicar tiempo al ayuntamiento. Unos políticos, que con frecuencia desconocen y no les preocupa la realidad de un pueblo, que en algún caso ni es suyo ni como tal lo consideran.

A esta situación debemos sumar el olvido sindical: el 25 de febrero de 2000, Cabrero bajó para exponer un análisis de los graves problemas y carencias que arrastra Tierra Estella y, dándonos unas palmaditas de conmiseración en la espalda, se olvidó de nosotros hasta que un año después volvió para colocarnos unos pañitos calientes.

Poco tiempo después Cabrero hizo un llamamiento para la reindustrialización de Tafalla, que adoptado por Lizarbe, desde entonces ha sido uno de los leit movit de las reivindicaciones de ambos líderes: en poco más de un año, en no menos de once ocasiones han demandado la urgente reindustrialización de Tafalla exigiendo la construcción de un macro polígono de 1.500.000 m2 que concentre la industria de toda la Zona Media (?).

A Tierra Estella, en los 25 últimos años apenas han llegado dos pequeñísimas industrias. Mientras tanto, a Tafalla han llegado EHN, Lys, Pelcer, Chunlan, Rockwool... Tierra Estella, como suelo industrial, apenas tiene algo más que los 60.000 m2 que conforman la mitad del polígono de Villatuerta. Tafalla, lleno el de la Nava, está en proceso de duplicar su superficie. Como consecuencia, la tasa de paro de Tierra Estella, que en palabras de la propia UGT "está sufriendo, en lo referente al desempleo, una evolución inversa a la de la Comunidad Foral, donde la tendencia es a disminuir", duplica a la de Tafalla, que inferior a la media de Navarra, en boca de Miguel Sanz (08/04/01), "ha sido la Zona Media donde más ha decrecido el paro".

De mis palabras no debe extraerse ninguna animosidad hacia la ciudad del Cidacos. Al contrario: le deseo suerte en su intento de mejorar y desarrollarse. Lo que no es óbice para dejar constancia de las distintas varas de medir que utilizan algunos líderes, más interesados de desarrollar políticas de campanario, o sumarse a iniciativas en marcha, que de servir equitativamente a toda la comunidad.

Comentando el trazado de la autovía a Logroño, en este medio afirmé que el terreno que patrocinaban los defensores de la alternativa sur de Montejurra no era el adecuado para instalar el polígono industrial que Tierra Estella necesita. Evidentemente, sí es terreno idóneo para un vertedero, planta de tratamiento de residuos industriales, o Complejo Medioambiental de Navarra, si no se tienen en cuenta las afecciones a la zona de Mendavia. Lo cual pone de manifiesto la atención que para con nosotros tiene el Gobierno: no nos adjudican terreno industrial, pero sí un vertedero rechazado por todas las comunidades.

Parece cierto que en un mercado libre la industria va a donde quiere. Pero no es menos cierto que parte de ella va a donde el Gobierno desea. En consecuencia, debo decir que si durante estas últimas décadas no ha llegado industria a Tierra Estella, es porque el Gobierno no ha querido. Como ejemplo, podría limitarme a señalar la industria que iba a instalarse en Villatuerta y por sugerencia del consejero de turno desarrolla sus actividades en Aoiz. Pero hay más: EHN, participada por SODENA, ha creado, junto con otras empresas de energía renovable, más de dos mil puestos de trabajo a lo largo y a lo ancho de Navarra. Naturalmente, ninguno en Tierra Estella. Para completar el cuadro, sumemos la Sra. Iturriagagiotia, un tal Marcotegui Ros, originario de Abárzuza, que es capaz de suspirar por colgar en su despacho un tapiz de Tierra Estella a la vez que nos endosa el vertedero, y la directora del CEIN, que en declaraciones al nº 207 de Calle Mayor señaló el autoempleo como el futuro de nuestras comarcas. Como puede verse, no hay palabras para agradecer tanta consideración y atención.

No obstante, por si acaso Gobierno y políticos no han caído en la cuenta y desean enmendar la larga desatención y discriminación que padecemos, les sugiero que, a modo de anticipo del reparto a que deben dar lugar las directrices de la Estrategia Territorial de Navarra, destinen a Tierra Estela la Ciudad de la Innovación que tantos problemas les está dando en Sarrigurren. No se tomen a broma esta sugerencia. ¡Ya está bien eso de todo en Pamplona y para Pamplona! Una ciudad como Estella, tan próxima, en puertas de estar excelentemente comunicada, con tanto arte, un poso cultural que se palpa en el ambiente, y con una historia tan rica y fecunda, es el lugar adecuado. No merecemos menos.

Nota: estas dos colaboraciones fueron publicadas en un bloque, en Diario de Noticias, el 27/11/01.

A los meses, NASUINSA decidió instalar un polígono en Los Arcos.

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